martes, 28 de noviembre de 2017

De cosas ricas y letras.

Por las cosas lindas (y buenas) hay que esperar.
Hacer una novela se parece a hacer pan.
Uno trabaja (amasa) y tiene que esperar a que decanten las ideas (leudar), y cuando termina la espera, se cocina una buena novela y un excelente pan.
O más menos así.
Por todas las cosas buenas hay que esperar, tienen un tiempo de maduración: el pan, la cerveza, el jamón crudo, las novelas.
 
Y yo que creía no tenía paciencia, de vez en cuando escribo novelas y amaso pan.
Salute

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