domingo, 12 de noviembre de 2017

Y nada.


Quiero decir algo y no sé qué.
Quiero escribir y no tengo un tema.
No hay rencor desencadenante.
No hay dolor en puerta.

La felicidad no es buena musa.

Fui feliz y me aislé. Necesité mirar hacia otro lado, recordarme que debo buscar en mi mente ese click.
Ese maldito/bendito quiebre, un pequeño momento de lucidez, esa ínfima idea que abre un mundo de letras.


Y nada.

 

miércoles, 8 de noviembre de 2017

Cuero y sombra.

Qué descuidada que he sido. Me olvidé de que acá tenía un enorme borrador donde poner todas las letras que no encajaban en la estructura (ordenada) de mis novelas. Puse todos los pensamientos en papelitos amarillos (viejos y sin pegamento), después los encontraba desordenados, y como no tenían ni ton ni son, y no me acordaba de qué eran, los tiraba. Tiraba pedacitos de mi historia, y no lo sabía. Hace tiempo me impuse ser más ordenada, me olvidé que se nace con orden, y que no se debe imponer. El desorden es una especie de orden.
Ves como puedo volver?
Y solo me permito las vueltas escritas, no recuerdo mi propia oralidad, salvo en las discusiones escorpianas.
Voy a volver, algo me falta, y en este día previo a ser más yo, descubrí (como en todas mis revelaciones) que Taran gritaba más fuerte mis dolores y molestias, y que por ser políticamente correcta la callé. Me censuré. Debiera darme vergüenza. Debiera. No la siento. Vuelvo a ser un poco Taran.
En fin, he prometido muchos regresos y no aporte ni sombra. Veremos si me da el cuero.
Salute.

lunes, 2 de octubre de 2017

                            Con mucho orgullo les comparto la portada de mi nueva novela.
 
 
Salute.