sábado, 30 de marzo de 2013

Verdades

Duele.
En el vomito que sube.
En el sudor frio.
En el gusto metalico.
En la boca seca.
El miedo duele.
En el cuerpo haciéndolo viejo.
Encorvándose en la cama.
Siendo bicho bolita.
En la mente.
En la presencia del pensamiento circular.
En la tortura del recuerdo detallado.
Seamos sinceros.
La mente no conoce la conjugación del verbo olvido.
El corazón desconoce el latir continuo.
El alma no es transparente ni blanca, esta gris, sucia y ajada.
Demasiado usada.

viernes, 29 de marzo de 2013

Soltar

Qué debo hacer, ¿encadenarte para que no huyas, amordazando mi dignidad? ¿Grabar tu amor para apaciguar tu bipolaridad? ¿Comprar un vestido de acero? ¿Taparme los oídos con plumas? ¿Vendarme los ojos con gasa? ¿Comprar olvido?
Mi angustia es tan simple, mis dolores tan elementales. No me desvelo por complicaciones, me quejo por golpes normales. Los venden por ahí, en esquinas con angulos que tejen momentos romanticos, los ofertan en confiterias con vidrieras bonitas y cafe pasable, en veredas rotas, en sillones nuevos, en autos viejos, en caminatas de mas de una hora. En todos lados germina el amor de los golpes normales.
Mi día hoy fue un collar y pulsera de horas tristes. Y si vieras que tristeza mas bonita.
Escribí en un papel amarillo, lo doble en cuatro, chiquitito, casi simple. Con letras simples, un pedido angustioso. Lo enterré ahi, arriba, encima, con ella, pero encima, con ella que ya no lee, ni agarra. Que me escuche, deseo. Deseo por desear. Le pido, le hablo, le hablo...
¿Qué debo hacer?
Ser y dejar, soltar.
Son
Otras
Letanías
Tiranas
Amores
Raros-

domingo, 24 de marzo de 2013

Perlas encadenadas.

Las mañanas se han convertido en un collar de horas tristes, la mente no da tregua, el alma no conoce paz.
El gato gris hace su recorrido, visita todas las ventanas, su maullido desplega todas sus cuerdas. El sol sigue andando por ahi, temprano en la cocina, a la tarde se desplaza a la habitacion, y despues sabes, se va de a poco, cada dia un rato antes. Y yo me quedo. Tejiendo nuevos collares.
La extraño así, con todos los olores de la comida, con el perfume de la ropa, con el bostezo de la siesta, con el ruido de suecos en el pasillo, con el saludo nocturno, con esas promesas incumplidas, esas lagrimas compartidas, esas sonrisas que no nos llegaban al corazon, que no nos entibiaban el futuro. Pero te extraño así. En el rincon donde nos refugiabamos del viento, donde de pie te esquivaba la mirada, todos los chales que te teji andan huerfanos de tu espalda, el rubí que te pendia de la oreja ya no brilla en la lectura del diario, la roseta que te acompañaba la mano derecha, archivado, no causa envidia. Y tu voz que no se donde se metio, y me da miedo el olvido. Y yo que no quiero dejarte ahí.
Y yo aprendo a extrañarte.
Esta vez, mi tristeza no tiene color.

martes, 12 de marzo de 2013

De nariz a cola.

No es que (yo) quiera mucho, es que los demás dan poco.
Una no anda a diestra y siniestra, reclamando el derribo de pensamientos, vetando soledades, aboliendo risas ajenas; no es que una ve los gatos en todos lados y por eso detesta las cuatro patas y la cola, simplemente no congenia con ese dame sin mas, ese soy yo y no los demas, ese no se que de los gatos peludos, de orejas asi, de ojos asa, de nariz humeda y lengua aspera.
No es que quiera mucho, es que los demas se acostumbraron a dar poco.
Y una que anda regalando generosidad como si fuera un pozo rebosante de agua que nunca se va acabar, si vieran las veces que paso sed, y me mojo los labios con saliva seca, y sigo, caminando y sudando, apenas bebiendo, reservando para los demas.
No es que yo quiera todo, porque los totales nunca son buenos, solo quiero las mejores migajas, son migajas, pero son las elegidas. No es que quiera la luna y el sol, solo quiero a Plutón. No es que quiera imposibles, solo quiero lo posible, porque nunca pedi de mas, solo lo necesario para ser feliz. Y he descubierto que soy feliz con tan poco... por que las cosas simples tienen la belleza de la risa, la contundencia del abrazo, la efervescencia de la cosquilla, el sabor del chocolate, la humedad del beso...
No, no es que una pida lo inalcanzable, solo se pide lo conocido y gustoso, y si ya conocio, es que no es imposible. Y entonces?
Entonces no es que pido mucho, vos sabes, te acostumbraste a dar...
(elipsis)
 

sábado, 2 de marzo de 2013

Clavo de telgopor

Cierta  vez llame a un clavo para olvidar otro clavo, hoy me descubro mirando ferreterias.

¿Vos sabes lo que es cansancio?  no quiero oir palabras, me conformo con un beso sin final, tal vez con un abrazo, intermedio de ropas, que dé calor. Vos sabes, algo que acerque lo que la mente aleja. La piel para suavidad y los musculos para ejercer presión, pero nada de palabras, nada de neuronas funcionando, nada de miradas con doble sentido, nada de cejas arqueadas, nada de respiraciones más alla de las elementales. Nada de eso, vos sabes, de eso que embarra. hoy soy tan elemental, tan rudimentaria, hoy la ignorancia de palabras es la mejor opcion. Vos sabes, vos sabes como siento.

Me duele que sepas, y te hagas el desentendido, no es que olvides, es que fingis no saber. Pero vos sabes, yo sé, y eso es suficiente para doler. Entonces vos, clavo, de madera para ser inservible y de hierro para doler, te me volves un nudo en la garganta, un lunar en la frente, un calambre en el musculo, una mancha en la piel, te me volves lo que no puedo olvidar, vos clavo sos mi karma, mi dolor y mi risa, mi sonrisa y amor, mi impulso en la mañana, mi bache para caer. Vos clavo, destinado a estar en mi, y la constante batalla contra tus dias oscuros, y yo, tan ambigua, me vuelvo un extremo certero a tu lado. Batallo, sabes, conté tres guerras, infinidad de batallas, tengo tantas heridas que si debiera taparlas seria una curita andante, y sigo, clavo, porque algo nos predestino, porque yo se que mis hijos tendran tu color de pelo y mi tranquilidad, la franqueza de los dos, y la tristeza de mi sangre. Temo, clavo, temo tanto y no sabes. y me das trabajo, y me olvido de mi. y por hoy esta bien, vengo de perder, tal vez centrarme en vos me haga olvidar el dolor en mi.

el gato gris, ese, el chiquitito, el descarado, aulla en la ventana del frente. Yo me hago un bollo debajo de las frazadas, y pienso, clavo, en que posicion estaras durmiendo, y quiero pastillas para dormir, pero ella me hace levantarme, porque siempre pense en otros para olvidarme de mi. y vos, clavo, tan consciente de vos.

Se me confunden los dolores, se mezclan, abrazan, me pegan en la frente, me aceleran el corazon, ralentizan el andar. Hoy soy algo, que no puedo descubrir, voy aprendiendo dia a dia lo que puedo ser, lo que puedo hacer, voy ahi, tanteando horas anteriormente inservibles, y no estas clavo, porque vos sufris, agarraste un problema y lo hiciste carne  y lo descargas contra mi, clavo, contra mi que he sido tu baston y bastion, tu abrigo y ventilador, tu comida y tu agua, tu libertad y carcel, tu verdad y tu mentira, pero siempre, en extremos, tuya.

Siempre tuya, pero bizca.