domingo, 27 de octubre de 2013

Intercambio de trébol por lechuza...

Ayer te pensé tanto...
Te llevaste el trébol y me dejaste la lechuza, el elefante y el corazón, y el sonido de los dijes entrechocar con las borlitas, como vos sabes que me gusta...
 
(Ni pasos, ni carraspeo. Se acumulan los diarios no leídos a medianoche, crecen las flores que no cortas, sin luz las velas no prendidas. Te extraña la rutina de la casa, y vamos creando nuevas, pero tengo el alma anclada a los días pasados en que vivías)

Ahora que lo pienso siempre nos gustaron las pulseras.
 
Te extraño.

lunes, 21 de octubre de 2013

lunes, 23 de septiembre de 2013

Qué, che....

Vos no sabes cómo te quise, y yo no nací para las indirectas. Hay palabras que deben lanzarse como flechas con destino de blanco, hay acciones que se deben llevar a cabo con la fiereza del desembarco en el ultimo territorio desocupado.
Hay veces que hay que perder todo, para empezar a ir por algo.
Me vengo a enterar ahora que te quise aun cuando creí que ya no te amaba, que cada portazo y puteada en vez de partirnos los destinos nos juntaban las ganas, ahora vengo a reparar que el pertenecer no es dominio sino necesidad, que mis desvaríos y tu pulcritud, que mi reclusión y tu apertura, que mi no olvido y tu desboque, solo eran complemento y no oposiciones irreconciliables, y que en los sueños soñábamos tan parecido... y que sin sueños esta vida es el continuo apilar días...
Que yo piense que tus defectos son virtudes (si le pongo mucho empeño) y que vos creas que yo soy única (mas por rareza que por perfección)... y que lo  que importa sos vos en bruto y yo en bruto, y eso que pensamos sin decirnos y eso que nos decimos pensando; lo que importa son los hombros prestados para llanto, y las risas compartidas y reflejadas, abrazos para olvidar distancias, caricias para apaciguar tristezas, deseo para seguir eligiendo tocarse, el recuerdo gracioso de tu caramelo mas corto del mundo, de las caídas de los otros, de los atropellos de nuestros apuros, de la sudestada que nos robo el sueño y del calor de marzo que nos robo la timidez y el desconocimiento.
No.
No...
Si no nací para las indirectas ni vos para el tacto. Que el sincericidio nos persigue aunque nos cedemos los turnos (y los bancos).
Vos no sabes como te quise, ni yo supe de las veces que me elegiste, que el desconocimiento es cosa seria cuando se juntan mas de uno, que los ladrillos se pegan solo con algo en el medio, de lo contrario es un arrime, un estar apoyado, un eterno bamboleo por el viento diario y en el momento menos pensado (mas bien esperado) se te cae el cuerpo y la ropa, y quedas tirado, al lado de otro ladrillo, ahí, arrimado.
-che!
-qué, che.
Y esa cara de enojado...


viernes, 6 de septiembre de 2013

De pajaritos y piedras.


Y le dije mentiritas, como los niños cuando tiran piedras a los pájaros, probando la línea del bien y el mal, probando la fuerza propia, el alcance, probando... hasta que el pájaro muere sin aviso y se confirma la sospecha que nada bueno hay en los golpes secos...
Le dije mentiritas para darle orgullo a mi orgullo sin olvido, para hacer que mi rencor se apaciguara, para que mi desconfianza se tomara venganza por la muerte de la confianza. Le dije mentiritas, como quien no quiere la cosa. Piedritas chiquititas que ruedan calle abajo, piedritas que hacen círculos en charcos sin profundidad, piedritas que golpean techos de chapa, piedritas que rompen vidrios limpios hasta que llego la piedrita que mato pajarito, marcando el final de la línea del bien, entrando en tierras impías... entonces supe que el pecado también tenia rico sabor, seductor perfume, supe que el pecado que duraba la nada misma en un día largo, era droga de treinta minutos, en labios rojos y carnosos, supe que el pecado tenia la consistencia de la nube baja que el viento mueve rápido, supe que el pecado tenia ojos que no vería a diario, supe que el pecado era una roca, que rompía un cristal a veces sucio, pero que si se limpiaba me mostraba mucho, todo... roto el cristal la vida misma, la realidad certera, ahí, afuera.
Y el pecado a cuestas, y la mentirita que como piedrita rompió algo, dejo un hueco. Cayo la piedra, los pedazos rotos. Callo el pájaro y el trino. Y me quede yo, con pecado pasado y consumado, con un recuerdo de labios con consistencia de nube. Me quede sin mentirita porque se volvió verdad al ser descubierta. y así... así... me quede yo, con miles de piedritas, sin mas pájaros, sin mas cristales, sin nada mas que romper. Excepto yo. Romperme (yo), romperme (a mi), mi piedra en mi... golpe seco... Golpe. Seco. En mi.

jueves, 29 de agosto de 2013

Sentimientos sin medida, historias sin vencimiento.

"
Duma dejó la taza de café sobre la mesa.

-Teniente, le aconsejo que en las misiones buscando objetivos no confíe en las corazonadas. Dará la vuelta al mundo y no sabrá hallar el blanco -lo picó antes de ponerse de pie."
 

jueves, 25 de julio de 2013

Chocolate y vino


Esta noche me tome el Tempranillo y devore todos los bombones. Las dos cosas las trajiste tu, la misma noche, en la misma bolsa. Para ser sincera ni una pizca de culpa, siempre creí que el vino y el chocolate debían ir juntos. Fui fiel a mis creencias.
Me tire a la pileta, vos siempre me decis que no me la juego, vos, tu, usted (rara vez) no sabes (no sabes, no sabe) que tan alto saltaba, que tan lejos llegaba.
Me aplaque, dormí entre recuerdos de abrazos cuando los verdaderos, ausentes, se abrazaban a si mismos en rondas de charlas tontas. ups. Aunque cierto no debo decirlo.
En fin. Riquisimo el Tempranillo, un dejo picante, robusto, un leve mareo luego de la primera copa. Y la primera copa, también, tiene ese no sé qué, alejamiento de la aflicción, relajación de comportamiento, derrumbamiento de estructuras, yo tan obsesiva... por eso la rigidez en el buen comportamiento...
Pero lo importante es que devore los bombones y acabe con el Tempranillo, yo sola, solita, con gula, sin culpa, disfrutando de lo tuyo sin vos. Sin culpa.
Chupate esa mandarina!

Se dice por ahí...

Haciendo el aguante:
 
http://www.amazon.com/dp/B00E5LWVG6
 
 
Historia de amor, ambientada en la Argentina del ´82, es el relato de Alma, una medica asignada a una base aérea en Tandil, y de Duma, un carismático piloto de caza, amigo del novio de Alma. La amistad, la lealtad, la guerra se entrecruzan, son tiempos cambiantes y turbulentos donde el sentimiento desmesurado que corre entre ellos tratara de sortear todos los obstáculos para poder estar juntos.
 
Si se animan, sigan el link! si gustan, hagan correr la voz, esta es una historia de amor donde no existe el rendirse a pesar de la adversidad, y que decir de nuestra vida misma...
 
 

domingo, 21 de julio de 2013

Por brindis negro.

 
Necesito que me mandes café, porque mi tristeza esta llenando la taza vacía.
Manda también la risa de antes, los detalles de antaño, y la enclenque seguridad, nunca cierta, de que mañana será un día mejor.
Manda un retazo de perfume con otro polvo, manda algo, vaya tu a saber qué, que me haga sentir que hay nuevas risas en viejos días repetidos.
Manda algo.
Manda.

sábado, 6 de julio de 2013

Pescado boca de flor.


La cajita de cristal donde me escondí, se rompió.
Me falta el aire de mi compostura, soy el pescado, tallo de la flor; soy el holgazán del trabajador, la mancha de la piel perfecta, el machucón en el durazno, la humedad del invierno, lo feo de todo lo bello...
Se rompió la cajita de cristal negro donde me escondía.
Se rompió como la cascara del huevo, como la copa en manos del ebrio, como la flor seca cuando se la quiere tirar, como las perlas del collar que no quise empeñar. Se rompe la caja y me larga al espacio vacío de huecos bellos, y me larga así, solita, ahí... ahí donde rara vez rebotan alegrías.  Y quién tuviera el poder de volver a dar integridad al huevo estrellado... y quien pudiera regar tierra para que nazcan peces.... y quien pudiera arreglarme la tristeza, quien pudiera...

lunes, 17 de junio de 2013

Golpecito en el hombro.

 
 
 
"Creo que eres tan independiente que las cosas no te llegan por contagio"
 
 
(Debería ser ley el NO volver a leer mails de mas de dos años de antigüedad)

sábado, 8 de junio de 2013

Respuesta esquiva.

Entonces mañana te vas a preparar el café, en la taza de siempre, la que te es mas conocida. Y vas a encarar el día mirando lo que te haga poner pensativo. Tal vez envuelvas la taza con tus dos manos. Tal vez tengas un poco de frio. (Sera domingo). El primer café del día, el primer minuto del día. Anímate a preguntarte si todo lo que tenés, que no cuente entre lo material, te hace feliz. Si estas parado en la baldosa que querés pisar. Si estas en el lugar, con la persona, con la mirada, donde te sentís mas cerca de la felicidad.
Y después me contás como es encarar el domingo con la respuesta (sincera) que te has dado, si es que te has animado a preguntar(te).

Niña consentida.

martes, 28 de mayo de 2013

Chinelas de pluma


Cuando nos metíamos debajo de aquella sombra y fingimos que era techo, cuando me convenciste que a tu lado podía leer, a pleno sol y lo intentamos dos veces y no funciono, cuando aquella tarde te robe siesta y te regale lluvia y un café y una mirada tan triste, cuando caminamos metros con el tamaño de centímetros y construimos casas recicladas con dos mentes creativas y cuatro bolsillos vacíos, cuando te quise en el minuto uno y te odie en el minuto tres sin saber qué escalón me saltee en el dos para caer tan rápido del amor y reconocer en mi el odio tan propio de mi... cuando pasamos cada una de esas estaciones con sombras, soles, centímetros, odios-amores, tristezas y cafés, sentía que eran etapas que había que vivir para construir algo a futuro que no sabia qué era pero que debía tener cierto aspecto, un determinado sentimiento, un camino hacia atrás, un coctel de certezas e incertidumbres hacia adelante... no sé, sentía que íbamos por la ruta que había que transitar, juntos o separados, menos abrazados o mas pegoteados, pero había que avanzar y hoy, en este día de cielo con goteras, en este gris que huele a torta, en esta boca con mate, en estos dedos de uñas cortas, en este todo de un día que aun no se completo, siento que aun falta en la misma medida que la completitud se me instala. Son esos días sin ton ni son, ni fu ni fa, fuchi, ni, taranescos, que vos no comprendes, no intentas o no podes, ponerte en mis chinelas cursis, caminar mis pasos, ocupar el lugar exacto de la cama donde me hago bollo, ahuecar de mi modo el almohadón de jirafa sin el cual no me duermo, no podes nada de eso y sin embargo tus pies vienen calentando mis piernas desnudas a las cuatro veinte de la mañana donde me despierto para comprobar que sigo viva, que hay silencio en la casa, que de momento todo esta controlado, que vos respiras, que nadie se queja, que yo sigo acostada, en diagonal, robándote cama y frazadas, antes de pegarme a tu espalda, donde beso el bufón diabólico para ver si logro que me quiera. Vos no entendes estos días y debieras, porque construimos castillos en el aire, derrotaste mis lecturas soleadas, caminaste a mi lado con el labio hinchado, bebiste de mi copa y me dejaste terminar la tuya, me esperaste y echaste y volviste cuando yo ya había fijado rumbo de tristeza, pero con orgullo para buscarte. Debieras entender y usar mis chinelas, solo para que sepas que se hunden mucho aunque yo peso poco, y eso significa que mis pensamientos tienen toneladas o que mi carne no alcanza para hacerle frente a esta vida. De uno y otro modo deberías.

lunes, 6 de mayo de 2013

Curro ruco


Viene un tren de carga: es su ansiedad. Y yo en bicicleta de letargo: me va a chocar.
Viene como el rio que va hacia el mar: inalterable. Implacable: como la búsqueda del abejorro destinado a morir.
Viene él, su historia, sus miedos y certezas, sus lagrimas escondidas en bolsillos con forma de tristeza, sus risas en cucharadas de chistes bobos que no me hacen gracia. Pero viene, como el tren, estrepitoso, robusto, un poco obsoleto y para nada desapercibido. Viene el día de sol y rara vez el nublado, nunca tarde de lluvia menos noche con relámpagos, suele venir con ojos tristes y con comisuras barbudas que insisten en ceder ante la gravedad, si, si, vienen caras tristes y algunos mohines eufóricos. Y te prefiero triste, porque la droga que te droga la risa y sonrisa me enerva porque no te dopo yo, ni te cosquilleo yo. Yo, mua, io, te aplaco con manos flacas que recorren tu frente arrugada. Yo (des)dicha y dicho(sa) me escondo en los almohadones que finjo tenes entre tu cuello y hombro, y dejo que corran las horas, y dejo que corran mas que las horas, no se que es (lo que corre) y desmorona, pero es algo invisible, como un fantasma de mentiritas. Venís vos, con tu ansiedad, de carga y que cargas, y yo, levemente contagiada me como la piel de las manos, las oreos falladas, la pizza fría a las dos de la tarde, la tostada con mayonesa después de la cena, las pesadillas con el café de la mañana siguiente a que vos, tren de carga, pases por encima mío, bicicleta de papel.
Por pedalear tranquilidad, por consumir mis músculos de nervios, por volar con alas hechas de letras, por beber dolores y vomitar algunas risas, por venir de mi pasado, esquivando piedras en el presente para ser parte de algún futuro, yo, le hago pecho (llano) a tu estampida sin tacto, y como la torta dulce que le pone un toque distinto al vino tinto, te aplaco, te espero, te sentencio a bajar quinientos cambios, te miro, te sonrió, me acucurro a tu lado y espero: a que mi tranquilidad de papel te envuelva, te asfixie el mal día que se te pego en los hombros y las neuronas, y como un cielo azul dejo pasar nubes, total, soy (azul siempre) molestada de a ratos por tus humores (nubes) grises.
Me acucurro para inventarte mas palabras, para que me cuentes mas preocupaciones, para que... que me pidas que te adore.
Me acucurro sin hacerte (del todo) caso, pero cierto es que me acurruco a tu lado.

sábado, 4 de mayo de 2013

Zancadas torpes.


El miedo se acerca sigiloso, tiene zancadas estruendosas y una total falta de delicadeza.
Es sigiloso y sin tacto. No es que llegó poniéndome la mano en el hombro, no es que dio aviso de su presencia carraspeando, no es que me saludo desde lejos antes de acercarse. El tipejo (el miedo) cayo desde el lado izquierdo, cachetada en lunes a las nueve de la mañana (el sol no amortiguo). Así llego el tipejo, el miedo, (por que de él estamos hablando). (De él) el miedo vestido de negro, con el característico olor a nauseas. Inmundo.
Rápida corrí al placar, busque cuanto abrazos y auto-abrazos encontré para cubrirme del frio. Presentí que era un animal de sangre fría, pero decía que me vestí y fue un calor efímero, al ratito ya estaba helada, vomitando temores, viendo todo negro.
El miedo se reproduce así, en la oscuridad, en los ratos en que el temor va pariendo mas temor, para hacer una cadena de temores, nacidos de un solo problema. Mirá vos, qué fácil se explica lo que rara vez se puede remediar. Es que las contundencias no entrañan complejidades al exponerlas, son así y asá y acabado el lio de analizarlas. Pero revertirlas... si vieras vos que difícil es dar vuelta un miedo. No es un tema que se da vuelta como la tortilla, hay que trabajar duro, es como si fuera una planchuela de mas pulgadas de las ya conocidas por  los centímetros (y también balanzas).
Quién diría, que el miedo daba para tanto tema! para semejante encadenamiento de letras. Tan malo el miedo sigiloso y sin tacto y aun así tan nombrado... debe pensar que lo estoy amando, no le dije que descubrí que muchos abrazos hacen una tela térmica que repele el frio del temor a la perdida irremediable. Tampoco sabe que mi estrategia cambió, que no intento negarle mi presencia, que le voy a convidar café y algún que otro sorbo de vino, que le dejare masticar de mi tostada con mayonesa y comer de mi ensalada, que le daré el mejor almohadón cuando lea en la cama y le dirigiré miradas amorosas cuando me ponga amorosa con otras personas, lo aceptare para minimizarlo, para saber que esta y lo tengo y me tiene, pero soy responsable de la medida que quiera poseer, porque debe ocupar poco espacio cuando deba actuar (yo), y voy a actuar tan seguido para que cada vez coma y beba menos a mi lado, y mis lecturas le parezcan demasiado alegres, y sienta que no me puede tocar con tanta ropa de abrazos y así, un día, tal vez un lunes de mañana, se vaya, renegando, con sigilo, puteando sin tacto, porque ya no le presto tanta atención, porque no me tiene como antes, porque deje de darle largas miradas.
Deje.

miércoles, 10 de abril de 2013

Sillas sin culos.

Te espere toda la noche, como la viuda en su primera caída de sol. Te espere con paciencia y ansiedad, con un escondido presentimiento de que no ibas a llegar. Así, y un poquito asa, te espere, dentro de paredes rajadas, con pisos huecos, con sonidos ausentes, con charlas mudas, con colores sin matices, con olores variados. Y, como quien no quiere la cosa, a la hora de saberme plantada, no desesperada, herida, pero no llorosa, me vi reflejada en cada silla sin trasero, en cada mesa sin vaso, en cada cuadro no mirado. Sin ocupación ni mirada.
No, mentira. Que no fui a esperarte, fui para dejar de pensarte. No fui sola, fui bien acompañada. De todos modos, como voy en tren de sinceridad, vi la mesa y me vi a mi, vos sabes que ando viendo para observar, y observo para aprender, y aprendo para no hacerme la desentendida. Aunque también sabes que yo se que de saber a hacer hay un buen trecho.
Los trechos para mi tienen la distancia de todo el Atlántico desde el Ártico hasta la Antártida, tienen la frialdad de la luna, el calor de Sahara, la humedad del trópico, la sequedad de mi piel por la mañana. Los trechos entre el saber y no hacer tienen el gusto del chocolate que no se puede dejar de comer, el ambiente de la resaca posterior a la borrachera, el aspecto de mis ultimas pesadillas, con el aire de los miedos que me hicieron sentir frio en las mejillas con calor en la espalda.
Y todo nació por esa mesa, y su terrible soledad, o por el cuadro sin ojos que lo apreciaran, o porque los traseros no iban a las sillas, o porque los camareros no repartían cervezas. Quien sabe, si es que alguien quiere saber, que cosas despiertan a uno, si es que aun se tiene el don de despertar.

sábado, 6 de abril de 2013

Dudar


Y rebusque por las dudas, sabes, por que la duda cuando todo esta perdido es signo de esperanza, rebusque queriendo encontrar lo perdido, solicitado, nunca devuelto, ya lejano, casi ajeno, pero aun, poco, poquito mío.
Por eso la duda fue buena, duda a contramano, al revés, contrariada, adormilada, perezosa pero gorda.
Creo que vos buscabas. No rebuscabas. No ibas levantando días para encontrar recuerdos caídos o escondidos bajo veinticuatro horas de pesos enormes, vos buscabas encontrarte, a ese de allá, hace tiempo, ese que amaba y miraba como la primera vez que se ve una buena foto en blanco y negro, con admiración, sintiendo un golpe en el alma, envidia en la mente por no haber imaginado la foto antes. Vos antes mirabas así, a la vida, a los días, a vos, a mi, a ese tercer elemento que era lo nuestro. Vos te buscabas para devolver este que te ocupa, porque querés alguien para mi que no sea el que sos hoy, ese tirano ambiguo, ese sin ton ni son, ese que reclama esté pero no se atreve a estar, ese que se despide con ojos tristes y saluda al día siguiente como quien nunca dijo adiós. Vos querés una permuta. Yo una devolución.
Vos queres echarte. Yo quiero seguir siendo yo.
Hoy, con ese millones de goteras, con ese viento de costado, con esos charcos, ese sol juguetón, ese verde opaco, ese gris inspirador, hoy, así como quien no quiere la cosa, vos andas permutando, yo reclamando, al fin y al cabo buscamos y rebuscamos la misma cosa, ese vos que escondiste debajo de algún día de mucho peso y sin nombre.

jueves, 4 de abril de 2013

Proyecto de la pagina Quiebres en letras e imagenes, en facebook y flickr

Buenas, desde el grupo y la pagina quiebres estamos proponiendo un proyecto que nos entusiasma mucho, creemos que es tiempo de movernos, de volver a vernos, de unirnos, reunirnos y también sorprendernos. En estos tiempos virtuales y efímeros queremos volver a las raíces, por eso venimos a preguntarte si queres participar de un intercambio de cartas. ¿Cómo es? entre los miembros que acepten haremos un sorteo, a cada uno le tocara una persona, se le dará su dirección y deberá enviarle una carta en papel que contenga una fotografía impresa que haya tomado él mismo. la foto puede ser un paisaje, un retrato, puede ser una o varias, puedes escribir, puedes saludar, puedes animarte a sorprender a alguien que tal vez no conozcas. y a ti te llegara una carta de alguien mas. como es un dar y recibir necesitamos que quienes se apunten se comprometan, porque habrá alguien esperando una carta papel de ustedes. Tengan en cuenta que los sobres irán a distintos países, ya que somos un grupo con participantes de muchas nacionalidades: España, México, Colombia, chile, argentina, tal vez alguna mas.
Si no deseas dar tu dirección real, puedes dar una casilla de correo, o la de un amigo, nos interesa que haya compromiso y ganas de participar, tendrán total libertad de hacer la imagen que mas les plazca, de retratar su lugar como una postal, retratarse a si mismos, lo que quieran!
Les pedimos que contesten por mail ( a la pagina de Facebook o para los conocidos en flickr) y en caso afirmativo, luego de ver los participantes, les haremos llegar un correo con las novedades.
Besotes, Taran

sábado, 30 de marzo de 2013

Verdades

Duele.
En el vomito que sube.
En el sudor frio.
En el gusto metalico.
En la boca seca.
El miedo duele.
En el cuerpo haciéndolo viejo.
Encorvándose en la cama.
Siendo bicho bolita.
En la mente.
En la presencia del pensamiento circular.
En la tortura del recuerdo detallado.
Seamos sinceros.
La mente no conoce la conjugación del verbo olvido.
El corazón desconoce el latir continuo.
El alma no es transparente ni blanca, esta gris, sucia y ajada.
Demasiado usada.

viernes, 29 de marzo de 2013

Soltar

Qué debo hacer, ¿encadenarte para que no huyas, amordazando mi dignidad? ¿Grabar tu amor para apaciguar tu bipolaridad? ¿Comprar un vestido de acero? ¿Taparme los oídos con plumas? ¿Vendarme los ojos con gasa? ¿Comprar olvido?
Mi angustia es tan simple, mis dolores tan elementales. No me desvelo por complicaciones, me quejo por golpes normales. Los venden por ahí, en esquinas con angulos que tejen momentos romanticos, los ofertan en confiterias con vidrieras bonitas y cafe pasable, en veredas rotas, en sillones nuevos, en autos viejos, en caminatas de mas de una hora. En todos lados germina el amor de los golpes normales.
Mi día hoy fue un collar y pulsera de horas tristes. Y si vieras que tristeza mas bonita.
Escribí en un papel amarillo, lo doble en cuatro, chiquitito, casi simple. Con letras simples, un pedido angustioso. Lo enterré ahi, arriba, encima, con ella, pero encima, con ella que ya no lee, ni agarra. Que me escuche, deseo. Deseo por desear. Le pido, le hablo, le hablo...
¿Qué debo hacer?
Ser y dejar, soltar.
Son
Otras
Letanías
Tiranas
Amores
Raros-

domingo, 24 de marzo de 2013

Perlas encadenadas.

Las mañanas se han convertido en un collar de horas tristes, la mente no da tregua, el alma no conoce paz.
El gato gris hace su recorrido, visita todas las ventanas, su maullido desplega todas sus cuerdas. El sol sigue andando por ahi, temprano en la cocina, a la tarde se desplaza a la habitacion, y despues sabes, se va de a poco, cada dia un rato antes. Y yo me quedo. Tejiendo nuevos collares.
La extraño así, con todos los olores de la comida, con el perfume de la ropa, con el bostezo de la siesta, con el ruido de suecos en el pasillo, con el saludo nocturno, con esas promesas incumplidas, esas lagrimas compartidas, esas sonrisas que no nos llegaban al corazon, que no nos entibiaban el futuro. Pero te extraño así. En el rincon donde nos refugiabamos del viento, donde de pie te esquivaba la mirada, todos los chales que te teji andan huerfanos de tu espalda, el rubí que te pendia de la oreja ya no brilla en la lectura del diario, la roseta que te acompañaba la mano derecha, archivado, no causa envidia. Y tu voz que no se donde se metio, y me da miedo el olvido. Y yo que no quiero dejarte ahí.
Y yo aprendo a extrañarte.
Esta vez, mi tristeza no tiene color.

martes, 12 de marzo de 2013

De nariz a cola.

No es que (yo) quiera mucho, es que los demás dan poco.
Una no anda a diestra y siniestra, reclamando el derribo de pensamientos, vetando soledades, aboliendo risas ajenas; no es que una ve los gatos en todos lados y por eso detesta las cuatro patas y la cola, simplemente no congenia con ese dame sin mas, ese soy yo y no los demas, ese no se que de los gatos peludos, de orejas asi, de ojos asa, de nariz humeda y lengua aspera.
No es que quiera mucho, es que los demas se acostumbraron a dar poco.
Y una que anda regalando generosidad como si fuera un pozo rebosante de agua que nunca se va acabar, si vieran las veces que paso sed, y me mojo los labios con saliva seca, y sigo, caminando y sudando, apenas bebiendo, reservando para los demas.
No es que yo quiera todo, porque los totales nunca son buenos, solo quiero las mejores migajas, son migajas, pero son las elegidas. No es que quiera la luna y el sol, solo quiero a Plutón. No es que quiera imposibles, solo quiero lo posible, porque nunca pedi de mas, solo lo necesario para ser feliz. Y he descubierto que soy feliz con tan poco... por que las cosas simples tienen la belleza de la risa, la contundencia del abrazo, la efervescencia de la cosquilla, el sabor del chocolate, la humedad del beso...
No, no es que una pida lo inalcanzable, solo se pide lo conocido y gustoso, y si ya conocio, es que no es imposible. Y entonces?
Entonces no es que pido mucho, vos sabes, te acostumbraste a dar...
(elipsis)
 

sábado, 2 de marzo de 2013

Clavo de telgopor

Cierta  vez llame a un clavo para olvidar otro clavo, hoy me descubro mirando ferreterias.

¿Vos sabes lo que es cansancio?  no quiero oir palabras, me conformo con un beso sin final, tal vez con un abrazo, intermedio de ropas, que dé calor. Vos sabes, algo que acerque lo que la mente aleja. La piel para suavidad y los musculos para ejercer presión, pero nada de palabras, nada de neuronas funcionando, nada de miradas con doble sentido, nada de cejas arqueadas, nada de respiraciones más alla de las elementales. Nada de eso, vos sabes, de eso que embarra. hoy soy tan elemental, tan rudimentaria, hoy la ignorancia de palabras es la mejor opcion. Vos sabes, vos sabes como siento.

Me duele que sepas, y te hagas el desentendido, no es que olvides, es que fingis no saber. Pero vos sabes, yo sé, y eso es suficiente para doler. Entonces vos, clavo, de madera para ser inservible y de hierro para doler, te me volves un nudo en la garganta, un lunar en la frente, un calambre en el musculo, una mancha en la piel, te me volves lo que no puedo olvidar, vos clavo sos mi karma, mi dolor y mi risa, mi sonrisa y amor, mi impulso en la mañana, mi bache para caer. Vos clavo, destinado a estar en mi, y la constante batalla contra tus dias oscuros, y yo, tan ambigua, me vuelvo un extremo certero a tu lado. Batallo, sabes, conté tres guerras, infinidad de batallas, tengo tantas heridas que si debiera taparlas seria una curita andante, y sigo, clavo, porque algo nos predestino, porque yo se que mis hijos tendran tu color de pelo y mi tranquilidad, la franqueza de los dos, y la tristeza de mi sangre. Temo, clavo, temo tanto y no sabes. y me das trabajo, y me olvido de mi. y por hoy esta bien, vengo de perder, tal vez centrarme en vos me haga olvidar el dolor en mi.

el gato gris, ese, el chiquitito, el descarado, aulla en la ventana del frente. Yo me hago un bollo debajo de las frazadas, y pienso, clavo, en que posicion estaras durmiendo, y quiero pastillas para dormir, pero ella me hace levantarme, porque siempre pense en otros para olvidarme de mi. y vos, clavo, tan consciente de vos.

Se me confunden los dolores, se mezclan, abrazan, me pegan en la frente, me aceleran el corazon, ralentizan el andar. Hoy soy algo, que no puedo descubrir, voy aprendiendo dia a dia lo que puedo ser, lo que puedo hacer, voy ahi, tanteando horas anteriormente inservibles, y no estas clavo, porque vos sufris, agarraste un problema y lo hiciste carne  y lo descargas contra mi, clavo, contra mi que he sido tu baston y bastion, tu abrigo y ventilador, tu comida y tu agua, tu libertad y carcel, tu verdad y tu mentira, pero siempre, en extremos, tuya.

Siempre tuya, pero bizca.

sábado, 23 de febrero de 2013

Por pedido, en sabado nublado.


No he querido muchas cosas en la vida, he querido muchas veces las mismas cosas.
He repetido busquedas, he sido consistente y persistente, busque y anhele, una y otra vez, lo de la primera vez. Y luego otra vez, y otra y otra. Me llene de busquedas, pero ninguna original, solo calcos de la originaria, antigua, primaria...
No busque tesoros ni pedí imposibles, no corrí detrás de quimeras ni quise atrapar mariposas invisibles, tal vez quise encontrar sentimientos imperecedores y abrazos inacabables, sonrisas cortas pero constantes,  lagrimas leves sin tristezas, afectos presentes aún en la distancia de más de mil pasos.
Siempre fue tan pulcramente desordenada en mis emociones, siempre tan constante en el sentir fuerte, tan anhelante de abrazos que no se rompan, tan creyente de contagiar la atencion brindada. Qué pena que por osmosis no pueda intercambiar sensaciones.
Y que pena que no aprenda a renunciar a busquedas infructuosas que no pueden  conducir a cosas inexistentes
.

jueves, 21 de febrero de 2013

Qué tonto.



Es (pera) la dulzura.
Es (pera) lo sedoso cerca de los labios.
Es (pera) de dos colores.


Siempre habrá lugar y tiempo para la tonteria.

domingo, 17 de febrero de 2013

Finalmente llego.

Para que sepas, me duele.
La primera noche en que realmente tomé conciencia.
Y para que sepas: me duele.
Finalmente extraño, y duele.
No ver, no tocar, no oir nunca más-
Me esfuerzo, pero de a ratos la voz se empieza a borrar.

viernes, 15 de febrero de 2013

Conjuga miedo.

Es el miedo descorazonador que me atenaza desde la noche en que senti alivio, ese miedo irracional pero concreto de saberte manchada, fallada y sin arreglo. El reflejo del espejo no coincide con tu vision interior, y la vision exterior coincide plenamente con la sentencia implacable de tu objetividad.
Respirar un segundo, con profundidad, y despues preguntarte como cambiar lo que esta mal. Y el arreglo que insiste en esquivarte porque en el fondo sabes que la normalidad no existe, que el individualismo es hoy mas honesto, que la relatividad es la excusa para no enfrentar miedos, para no ser valiente, para no barrer trabas, para quedarte ahi, parada, como si nada.
No puedo arreglar mi cama ni entregarme al trabajo, no encuentro el escape de otros, ni retratarte en una imagen.
No encuentro una imagen que hable de tu ausencia, y esa es la mas clara señal de mi conciencia que lejos estoy aun de caer, aunque duela, en la realidad que la mañana quiere traer, que yo finjo aun no llego. Por eso amanezco temprano pero no salgo de la cama hasta dos horas despues. Por el miedo descorazonador de no ser feliz nunca.
Porque una cosa es no creer en la felicidad constante y otra es ser constantemente infeliz.
¿Por que el miedo no es un verbo que se pueda conjugar en todos los tiempos?

sábado, 9 de febrero de 2013

No alcamza.

Hay cierto parecido con el momento de la ida de Piro: el saber vivir perdidas (y cosas perdidas que nunca fueron mías). El día quebrado. Finales de mes amargo. Comienzo de próximo incierto. Hay un leve parecido igualado y potenciado por lo irremediable, lo que no se puede deshacer, lo roto que no se puede remendar.
Hay un leve parecido, más parecido por los roles representados. Aunque ahora todo quedo más vacío. Raro todo, el silencio o el permiso para el ruido, sin embargo, algunas veces nos descubrimos hablando bajito.
Es como andar vestida de hojas secas, o llevar por zapatos escarpines de tela de araña, o abrigarse con tul o enfriarse con calefacción. Es lo irreal hecho realidad en un día que pintaba como uno más.
Lo cotidiano roto. Lo rutinario borrado. La educación diaria de vivir distinto sin manual de aprendizaje ni curitas para ojos sangrantes.
Es como andar sabiendo que se esta haciendo jornadas nunca antes vividas, el esperar sabiendo que nunca más nadie va a llegar.
No se puede encontrar lo que hace tiempo se dejo de buscar.
No se puede encontrar roca lo suficientemente grande para beber bajo ella una copa de vino, meter una amohada, agujerear para mirar tres estrellas (las tres marias), beber sin esperar resaca, esperar sin miedo al mañana.
No se puede encontrar roca suficientemente grande para estar protegida, bajo peso, para estar escondida de destino y azares, de Dios y conciencia, de todo lo que bulle por al lado del cuerpo, inmajeble y ajeno pero con poder de lastimar la humanidad propia.
No se puede, pero quisiera, encontrar piedra donde hacer pozo de agua, donde dejar las hojas, romper los escarpines, colgar el tul y apagar la calefacción.
Y es ese miedo de no creer en la felicidad constante con tendencia a ser constantemente infeliz.
-Shhh, no se puede.
-lo sé, pero deja de decirlo para poder olvidar que ayer y más allá de ayer fuiste infeliz.
-y hoy?
-no sé. y mañana tampoco se.

sábado, 2 de febrero de 2013

Mi sombra es más que yo, y eso habla de mi fortaleza.

Jamás le temí a la locura, hasta esa noche de lunes irreconocible. Jamás creí en la cordura hasta cuando sentí, sobre ese piso marmolado, con esa luz violeta encima, que debe haber locura y razón, porque este mundo sin dicotomias parece no ser posible. No le temí a la cordura hasta que tuve que reconocer su existencia, aunque no sepa en carne propia qué es...
Sé que es algo que tienen los demás. No sé si eso, eso que tienen los demás, es lo normal, solo sé que son mayoria los cuerdos, y tienen el poder, y nosotros, y yo... nosotros, locos, minorias, debemos... no sé que debemos hacer, dicen que sanar, infiero que eso significa cambiar para acercarnos a su forma de ser. A ese pensar poco y vanal, y no pensar en ese horizonte invisible, no replantearnos si en un día de sol con arena en la espalda, con mar ahí al lado, con charla tonta en los costados ¿Sé es felíz o solo se ocupa el tiempo en compañía para esquivar a la soledad? la soledad siempre dice algo. Sobre todo aquello que insistimos en no escuchar...
Tengo miedo, miedo de no dejar de pensar nunca.
Miedo de que nada alcance.
Miedo de no ser felíz nunca.
Uno sabe que esta perdido cuando ve la grieta en el acero, y yo lo vi, ahí, deshacerse después de luchar por horas para no derrumbarse, yo lo vi...  hubiera deseado no hacerlo, no ver... el conocimiento cierra las puertas a la quietud ¿que puede seguir igual cuando uno sabe?
El olvido es una fantasia.
Cerró la mano abierta sobre la tierra, tres veces, la última reclamo su último esfuerzo. Tiró ahí, sobre el cajón, unos cascotes de tierra. Yo lo abrazaba. Ella también. Abrazábamos a nuestra sangre despidiendo la sangre a la cual se unió, de la cual nacimos. ¿Decíme como se sufre sin locura, como se es felíz en la razón?.
Temo ser como ella, qué nada me conforme, que nada me haga feliz. ¿Y si no hay días sin pensamientos? ¿Y si no hay jornadas sin miedo? ¿Y si me esta destinada la infelicidad de pensar mucho, sentir mucho y vivir poco?
Porque una cosa es no creer en la felicidad constante y otra cosa es ser constantemente infeliz...
Soy un rejunte de cosas que no deben juntarse. El olvido es una fantasia.
¿Por qué no te alcanzamos?
Temo, y nadie me da certezas. Temo por que de perdidas la vida está hecha. Y mi vida, hasta hoy, esta construída de cosas perdidas.
El olvido es una fantasia, porque sé que no voy a olvidar tu diagonal blanca con presagio de quiebre contundente. Porque no voy a olvidar mi padre vestido de azul llorando negredad, negando con la cabeza una verdad contundente. Porque hoy, yo, aqui, ahora, no sé para donde disparar. Porque la casa esta vacia. Rara. Porque hay un eco que viene del sur, señal de cuerpo ausente. La acustica delata la ausencia de cuerpos presentes. Y es la tristeza en gris (un gris matiz), extraño, porque la ausencia es un extremo, es el extremo de la ausencia de presencia. Sin matiz. Es raro todo, porque durante 35 años tuve, y aun no es la primera semana sin tener.
El olvido es una fantasia
El olvido es una fantasia. La razón una quimera. La locura una realidad. ¿Y si nada me alcanza? ¿Y si la felicidad me está vedada?
No sé como se es uno mismo, no sé como sé es feliz, no se de veinticuatro horas pegaditas sin una preocupacion en el medio, no se de mente liviana ni corazon sin congoja. Con incertidumbres pegue los sesos, y reforce los musculos del corazon.
Y él (de barba) teme, porque me vio el miedo en la voz y me escucho las lagrimas en los ojos.
Hoy es amor-odio.
Mañana tal vez sea una fantasia.

De día y de noche barbote palabras. Y no quise coherencia ni me afane en la cohesion. Porque hay minutos determinantes donde, lo que antes se doblaba, finalmente se rompe. Y entonces... entonces el sol alumbra cosas nuevas, y entonces uno llora con una angustia que ni Dios sabria consolar. Y entonces, en esa soledad rodeada de gente, uno se siente lo que realmente es: un grano en un mar de arena, llorando la perdida de una molecula de agua en un mar. Nada, si se piensa en grande, todo si se concibe necesaria cada gota ´para hacer un mar.
Yo creo que el olvido es... ?

jueves, 24 de enero de 2013

100% sincero pars sentirte incomodo.

Yo sé que venis, tal vez más veces de las que quisieras reconocer. Y ya que estas (viniendo) sentate, hablemos.
Tu ultima sonrisa de hoy ¿fue sincera?
Tu vida de grandes cosas... ¿realmente grandes?  vos, vos ahi, ahora, frente a la pantalla, sos tan igual, en el fondo (y para tu decepcion): mas de lo mismo. Lo que distingue a las personas son las acciones desiguales, cuando todos esperan lo previsible, cortan la tangente en el lugar indebido. Y vos, queriendo ser tan distinto (obviamente escalon arriba) terminaste igualandote en la mediocridad de la cobardia. Perdon.
No es lo que esperabas leer, no hoy, no esta noche oscura o esta mañana de sol indeciso. Querias leer algo irrelevante, que no te consumiera tres minutos, que pudieras olvidar sesenta segundos despues. Querias leer solo para decir(te) que seguias viniendo y para decir que seguis leyendo. Perdon, en primera instancia y tambien en ultima, sos uno del monton, igual, estandar, normalito, un numero que se recuerda. Y es bueno, te mantiene dentro de lo previsible. Como lo numeros.
Responde(me) ahora, tu ultima sonrisa ¿fue sincera?
¿deseaste el beso que te dieron en el día? ¿diste con gusto ese buen deseo? ¿a que hora te sentiste incompleto? ¿a que lugar quisiste escapar cuando escuchaste aquel comentario mediocre que no te animaste a desestimar?
Perdón, los causticos estamos para incomodar a los comodos de vidas apacibles (y mentirosas), los causticos nos desahogamos en tres minutos el pensamiento que nos consumio 17 horas del dia, un dia normalito, un dia mas para nosotros: tambien de la serie de los pesimistas realistas, con contadas sonrisas e impares compañias. Vos, vos que hoy venis, sentate, embroncate tranquilo. Se cien por ciento sincero, ¿que tan bueno fuiste hoy? ¿que tan malo sos ahora por querer fingir una felicidad que hace rato se te escapo?
Perdón, no tengo derecho, ni al vaiven de los acentos, ni a increparte en tu cobardia, ni a querer tambalear tu castillo de naipes. Pero la maldad se pega facil, y de pequeña nada me hacia mas feliz que tirar los naipes de mi hermana cuando estaba a punto de terminar su obra.
El cemento no siempre acepta de pegamento la falsa felicidad, pero si la constancia en el buen sentir.
Y esos, los luchadores constantes, los leales que se aferran al amor cuando todos se han ido, esos, los sinceros en los dolores, son los distintos, los pocos en un mundo lleno de igualitos normalitos como vos.
Perdon, ¿que tan feliz sos?