miércoles, 26 de diciembre de 2012

Desgraciadas ganas locas de no tener veneno.

Desgraciados de aquellos que retienen el tiempo al retener las respuestas.
Desgraciados los que retienen las sonrisas al no hacer cosquillas; los provocadores de lagrimas, los emanadores de dolores, los que llevan en los ojos el placer de causar desdichas.
Desgraciado aquel que puede hacer feliz y no lo hace, refugiado en un egoismo que no es demasiado rico para hacer vestimenta cara.
Desgraciada yo que pudiendo ser simple insisto en la complejidad de los razonamientos rebuscados que chocan contra calles sin salida.
Desgraciada yo que pudiendo ser lineal insisto en cabalgar la vida como el mar en plena sudestada.
Desgraciada yo! ni lineal ni simple, molesta como la piedra en el zapato... desgraciada de la molesta piedra pero... la piedra siempre esta, tan leal, no efimera, ya sabes, tan poco mortal.
Desdichadas las piedras fragiles que se oradan por gotitas de agua, desdichadas las gotitas que vienen a romper, humillando en el trajin, el renombre de las rocas en el sinonimo popular. Sin desvariar, desdichadas las lagrimas que me vienen a oradar! a mi! a mi... chiquitita roca, apenas una piedrita en el zapato de algun tipo, yo, yo piedrita, gastada, partida, consumida, finalmente, por gotitas saladas que yo misma escupo, desangrando mi propia muerte...
Desgraciada yo, entonces, un escorpion, que es dueño de su vida y de su muerte; y muere por quien sabe que, quien sabe como, y tal vez nunca sepa que él mismo (yo misma) se suicido. (me suicide)
Y si, desgraciados de aquellos que pueden calmar impacientes y se sientan a esperar a que les venga las ganas de calmar.
Touche.

1 comentario:

  1. Ufff, excelente!

    Desgraciada yo que pudiendo ser simple insisto en la complejidad de los razonamientos rebuscados que chocan contra calles sin salida.
    Desgraciada yo que pudiendo ser lineal insisto en cabalgar la vida como el mar en plena sudestada.


    y la primer oración también!

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