miércoles, 28 de noviembre de 2012

Amarillos.



Voy a fotografiar tazas, y me voy a especializar en manos. Voy a pintarme sueños endebles en noches negras, y a pensar con convicción que los pozos tienen la profundidad de dos centimetros, que solo son chichones del piso invertidos; voy a pensar en serio que no siempre voy a estar, para que te agarre el miedo del mañana incierto, sin mensaje de vuelta, sin beso correspondido, sin silencio ni grito mudo.
Voy a especializarme en recordar con detalle cada frase contundente dicha en momento efimero, cada lagrima que atine a retener porque me lo pedias vos, para no hacerte cargo de mi. Voy a especializarme en el quizá, a contramano de la contundencia de mis afirmaciones.
Voy a especializarme en el rojo, en el verde, en el azul, voy a pensar una y otra vez en el amarillo y todos sus matices, amarillo palido cuando mis mañanas son grises, amarillo rabioso ante el llanto y los ojos rojos, amarillo huevo en las tarde de calor bochornoso, amarillo fluor en las borracheras contenidas en tus pasos lentos, amarillo siniestro de furia desperdiciada contra almohadon que supo ser amarillo y hoy es crema lavado en andar circular. Voy a especializarme en mis colores, y en tus olores, en tus manos y en ese no reconocer de hoy, lo tan visible ayer, en el recuerdo. En el recuerdo no hay cambios, los cambios se dan en el vivir, y hoy vivimos, y sentimos, comprendimos los cambios. Hoy no horrorizamos de nuestras responsabilidades, hace tanto que veo matices que no sé como pintarlos para que aprendas a no temerles.
La conclusion de hoy es que la proyeccion sin accion es solo la palabra que no pasa a la praxis. Bombon, hoy estuve tan calma, ojala mañana no pierda esta serenidad, porque la contundencia solo esta en mis errores.

No hay comentarios:

Publicar un comentario