miércoles, 12 de septiembre de 2012

Lo que hay.

 

Hay una rara belleza en la simpleza cotidiana. Habría que encapsular el olor del pan. El color del tomate, el sabor de la manteca, el ruido de la risa, el verde redondo, el amarillo chiquito que refleja sombra.
Hay una inigualable belleza en la segunda lectura de un libro, y en ese encadenamiento de nucleos que enlaza el dedo a la hoja.
Hay un no sé qué en el aire, en el día de hoy.
Almohadón humedo. Toalla mojada.
Hay una espera terrible, un sociego intermitente.
Hay de a ratos un arranque de determinación, noventa por cierto de dudas.
Hay un par de tomates de quinta, cinco milanesas masacradas, alrededor de quinientos granos de arroz y una imprecisión de pimienta.
Había un gato dorado en ese segundo piso, durmiendo en el rellano de la ventana abierta, la cola colgaba al viento. Lo odie-envidie al mismo tiempo.
Había un hombre que cruzaba la calle. Un viento suave y fresco que barria todo. Habia en la playa ese olor que no hay en la vereda de mi cada.
Hay en ciertos momentos un había, pero en el hay, hay el haber. No importa sino me entendes.
Hoy hay un buen día, mañana habrá un había.

1 comentario:

  1. hay una buena amiga que cuando te queres y permitis poner mal y llenarte de tristezas,te trae el sol...

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