sábado, 16 de junio de 2012

Así.


Solo es algo por decir.  Hoy fui a verla. No dice nada, dejo de hablarme hace rato.
Podría ser que estuvieramos hermanados en esto de recordar para suplir presencias, pero hasta el vacio lo sufrimos de diferente manera. Sera que ese no tener (y padecer...) es como la huella de la yema (sonreís) tan propio de cada uno.
Ya sabes que no voy por la plaza, hago zigzag, pero no sabes el motivo. No voy por la plaza porque sigue siendo negra y naranja, pero todas las noches siento tanta tristeza que no encuentro canción que tararear para batallarle a ese gris, ese nudo pegado a la garganta, esa necesidad de correr para dejar atras esa sensacion fea. Fea (cortita). Así, chiquitita y tan explicita. Fea (repetición por repetición para disociarla, hacerla extraña). Son esas ganas locas de andar rapido, con el cuerpo, dejando atras la mente y las sensaciones (como Rose queria hacer y nunca logro).
Si pienso en ella, me pongo más triste. Ella no era fea. Era... era así, con esa risa ancha bajo una nariz prominente (reis), era tan linda, y hacia unos sonidos tan tipicos. Te hubiera encantado oirla. Vos que siempre me haces repetir sonidos que acompañan alguna situacion que vivi, que te quiero mostrar (porque no viviste conmigo y te quiero recalcar lo que te perdes). Te perdes... te perdiste de conocerla. Era linda, con esas manos sin carne, con esa piel lisa, muy lisa, brillosa. Las tenía así, mirá, así, como las mias. Y amasaba de lindo, y reia de lindo... así, como yo nunca pude reir (y nos decis nada)
Deja, ¿que me vas a decir? es como yo te digo, hay días en los que no hay que decir, solo salir por ahi, aunque haga frio, a tomar un cafe, en algun bar con una mesa cuadrada tirada en una esquina redonda, a mirar como se pasa la noche, así, sin decir nada.


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