domingo, 13 de marzo de 2011

(Auto)excluída

Que tontería, si uno supiera lo que se equivoca...
Es que quienes creen que las saben todas, porque estan en el precipicio de momentos importantes, se cuelgan palabras que no saben, se apropian de rotulos que les quedan grandes. Entonces un deseo lo convierten en una verdad, que a la primera de cambio les va a pegar una trompada, lo que no esta mal, pero hay daños colares, y no son ellos los que la van a pagar...
Sé que no voy a ser la mujer en la vida de hombre alguno (esa que significa todo y que sin ella no hay nada), pero sé que tengo algo que no tienes, y que justo eso anhelas. Quien sabe, tal vez no sea la mujer de tu vida, y sin embargo sere la diferente.
A veces se me termina la paciencia (como les pasa a los otros para conmigo) y me dan ganas de escribir maldades (que los demas borran) y me ataca el humor negro (que los demas convierten en gris) y sé que sere mala, sarcastica, levemente endiablaba, pobremente generosa... y me contengo, y pienso en ese bendito arbol del que un día Pablo me hablo, y pienso en la que fui, y recuerdo mi tolerancia, y aparto las yemas del teclado y así soy a simple vista simpatica y en el fondo una antisocial selectiva.
De tanto que me choque tengo en la frente pedazos de escombro (descubrimiento por palabras de Anita), de tantos taranes solo me queda el cinco por ciento de lo que fui en un principioo (y va en descuento), y al final no se si sere el recuerdo del comienzo, el final de la real, el despojo de algo sin nombre, los pedazos incandecentes de un total. me rompo, me quiebro, no encuentro quien quiera armarme, quien quiera recuperarme...
Tal vez ella (Ruth) diria que, en un grito sin sonido, pido resguardo, el golpe seco que me detenga, el abrazo que me sostenga, la mano que me rearme. el freno.
Me quedo chico, y no lo sabe.
Se lo digo entre lineas que no lee.
Se lo grito en los besos que se diluyen en su boca.
Cuando mis dedos como hormiguitas blancas, suavecitas, lentas y silenciosas, raspan su barba de un día, trato de escribirle en la piel que me le estoy escapando, que sino me ve voy a perderme, que sino me atrapa me escapo... pero no hay caso, él quiere ser caminado, se olvida de mi, siente la brisa, cierra los ojos, respira mi perfume como si hubiera llegado para quedarse/me.
Me/le duele.
Agua salada tenemos, perdemos. somos y no queremos, estamos con esperanza de irnos.
Me quiere y lo quiero, ahora mucho, mas adelante no tanto.
Mi constancia es tan vaga...
Me va a perder y no se quiere enterar, y mi sutilidad insiste en no ser elocuente. Me va a perder y no habra marcha atras, los gritos me salen en voz baja
¿Como le puedo avisar?

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