sábado, 19 de febrero de 2011

Sé, ya sé. Lo sé.
El mundo afuera sigue estando, no detiene su ritmo, no atenua su trajinar.
Lo sé, te miro y no cierro los ojos. Te escucho y batallo o declino, pero nunca me da igual.
Sé.
Hay días que recuerdo lo que quiero hacer, tambien lo que quiero. No siempre concuerda, pero es lo que existe. Reconocimiento a la obligación.
Pensar en un día de 24 horas que me agraden. Jamas me sucedio. Me atropella el miedo.
Temor a la ausencia.
Tuya.
Entonces te vas.

No recuerdo como hacia antes para hilvanar palabras, formar frases. Como hacia para crear parrafos que hicieran capitulos. Como imaginar historias que pudieran leerse. Me extraño.
Extraño la risa y el llanto (mios, ambos)

Isabel a veces me reclama. Rafael nunca. Diego casi a diario.
Perdí el habito de la escritura, el de la lectura. Casi olvido las imagenes. Me desconozco, me horrorizo. Me veo y no soy yo. Es la carne.
Cambiar para seguir siendo yo. Ser la que siempre dije no seria.
Esas locas ganas de gritar y el silencio impuesto que no rechazo.
El tiempo presente y que descuenta. Lo sé.
No lucho, no batallo.
Espero.
Observo.
Me dejo estar.
Entonces recuerdo tus diez falanges blancas. Tus (dos) brazos fuertes.
Quisiera ser mas pequeña (no puedo)
La mente sigue trabajando. El cuerpo descontando tiempo a la vida, o sumando ( a la muerte)
Proyecto siempre.
Te engaño (siempre)
Dame (pero no me gusta pedir). Quiero hartarme (como del cansancio, el calor, el pensar) hartarme de tal forma que por meses no quiera nada parecido.

Sé.
Quimera.
Utopica.
Soledad-
Sé, las letras al final tienen algo de verdad.

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