miércoles, 26 de enero de 2011

Los primeros diez minutos.


¿Vos te levantas como te acostas? Yo sí, casi siempre mantengo la postura. Duermo de costado mirando la pared, no la ventana. Si mirara (dormida, es un decir) la ventana al dormir, seria como vigilar el mundo que de noche quiero dejar hacer, aunque a la mañana siguiente me arrepienta de mi grandeza (bue...)
El mundo siempre me da vueltas, aparte de que nunca se queda quieto, siempre hace algo para que piense en él. El mundo es como un hombre. El hombre suele tirar cada frase... el mundo tira hechos. Hechos que hace el hombre, es cierto.
Me entero de lo que hace el mundo (menos que antes, tambien es cierto) pispeando por aqui y alla, escuchando lo que dicen los demas, buscando un poco pero nunca mucho. Ya no leo los diarios, y cuando veo las portadas de los diarios me pregunto porque ponen en primer lugar una pequeñisima informacion sin relevancia. entonces recuerdo que los medios de comunicacion tienen poder, poder para decirnos en que debemos pensar. entonces ya me olvido de leer para no molestarme con el editor de turno...
Pero me levanto a la mañana, en la misma postura con la que amaneci, ya dije que recorro rauda el pasillo (es una forma de decir) y apenas reparo en mi biblioteca no seria (esto es verdad); tambien conte que mientras pongo el agua preparo el cafe, que mientras abro los saquitos de azucar (de mentiritas) pienso que quiero levantar la persiana de la cocina, para controlar (ahora si) como se comporta el mundo y el dia alrededor de mi casa. el mundo hogareño, circundante, real, tragicomico, ventoso y gris, de esta tierra donde cai (sin voz ni voto).
Con el cafe (en taza de turno) enrollada en la mano (y dedo que se quema pero no se queja) me doy cuenta del color y el humor que me vesti casi al mismo momento de salir de la cama.
Nunca me desperezo a la mañana (ahora que lo pienso) y casi no bostezo. Sin una pizca de relevancia, en fin...
Los primeros diez minutos de la mañana nunca tienen gran relevancia, se presenta así para ser vivida (casi siempre con mi consentimiento) la primera rutina cotidiana.
Horrible el cafe aguado o frio (o aguado y frio) y aun asi jamas tire cafe alguno, lo tomo porque lo considero como oro liquido, no se debe tirar el cafe.
Tampoco se deben desperdiciar sin luchar buenas historias de amor (sobre todo si por dia dan diez minutos con relevancia)



4 comentarios:

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  2. Antes de dormir, siempre leo. La televisión está casi de más, apenas me interesa. La lectura me traslada y es capaz, en ocasiones, de arrastrame hasta el mundo de la quimera. Sí, es fácil despertarme en la misma posición en la que me dormí, pero mirando hacia el lado de la ventana. ¿Será que quiero volar a través de ella cuando cierro los ojos?. Me gusta ver el cielo desde la cama, me gusta ver la lluvia desde la cama. Al lavantarme, todavía estoy recorriendo la aventura del último suspiro. Y sin correr, me someto a la disciplina de la ducha. Se acabó el tránsito por los viajes de la imaginación. El mundo ya está en marcha, y yo tengo siempre que subirme a la carrera ...

    Nikolai

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  3. Esperanza, por el día que comienza. Pero hay veces que la pesadumbre es fiel compañera, atenaza desde el principio.

    Nikolai

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