jueves, 20 de enero de 2011

El cielo ( celeste)

Y anoche el cielo no quiso ser igual, y lo sentí unos metros más alejado de mí, tal vez harto de que le pida se vista siempre con las mismas ropas de nubes negras para entregarme hermosas tormentas lo haya alejado, pero recuerdo la mañana triste en que me prometió que su cuerpo sería un tapiz donde mis ojos verían los dibujos que alegraran mi alma.
Hoy a la mañana el cielo se veía tan azul, y después se vio celeste. Lo vi celeste. En ese momento vi las mandarinas en la plaza. Arboles de mandarinas en la plaza de esa ciudad que tanto me gusta, que tanto me calma, en la que nunca escuche aviones y sin embargo los escupe y los atrapa...
No pude evitar recorrer las calles adoquinadas pensando en vos (bajo un cielo celeste), me vi (te imagine), caminando conmigo por ahí, dejando que nos envuelva no ser nadie en una ciudad donde no nos conoce nadie. Quise (quiero) contarte lo que me dijo el hombre que me detuvo mientras fotografiaba: que la iglesia tiene tres cupulas y en europa no se ven seguido; quise (quiero) mostrarte la calle donde se alinean dos anticuarios, con empleados atentos que dejan vagar por ellos sin importunar con presencia. Quiero que tomemos cafe al aire libre, que reniegues un poco, que sonrias otro tanto, que me abraces en esquinas antiguas, y hagas muecas cuando me maravillo por cosas que no te roban dos miradas.
¿Ves las mandarinas? y el monumento a los desaparecidos, una viga fria por cada cuerpo frio que dejo la muerte impuesta al llevarse una vida que no le pertenecia...

Nos pusimos serios. Perdón, no quise.

No hubo nubes blancas sobre el tapiz celeste (tampoco negras) no hubo viento, ni copas de arbustos moverse seductoramente. Si, a veces se mueven seductoramente.
No había olores, y pocos colores. Es que era temprano, los colores amanecen tarde cuando uno amanece temprano (y viaja). ¿Te dije que en la ruta pense? lo sabes, por eso en tus viajes largos pensas mucho (largamente).
En la libreria fui levemente leve, irreconocible (fui). Encontre dos libros (para mi), uno de filosofia, el otro de terrorismo de estado. Me los quisieron envolver en bolsas separadas, ahi repare que leo disperso. Y mi minimo regalo...
Ya sé que no te gusta Shakira, pero esta cancion dice mucho: "pero que me quedes tu, me quede tu abrazo y el beso que inventas cada día..."

Hoy me debes mas besos que ayer, y mimos mas lentos.
-para que duren mas- te dije mientras acariciaba tu barba (que en el sol se suele ver colorada)

"Que se arruinen los canales de noticias Con lo mucho que odio la television Que se vuelvan anticuadas las sonrisas Y se extingan todas las puestas de sol Que se supriman las doctrinas y deberes Que se terminen las peliculas de accion... Que desaparezcan todos los vecinos Y se coman las sobras de mi inocencia Que se vayan uno a uno los amigos Y acribillen mi pedazo de conciencia Que se consuman las palabras en los labios Que contaminen todo el agua del planeta O que renuncien los filantropos y sabios Y que se muera hoy hasta el ultimo poeta..."

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